2. Construcciones Metafóricas Oníricas



CONSTRUCCIONES METAFÓRICAS ONÍRICAS
Continuaremos este cautivante recorrido al pasar de las reducciones geometrizantes a las construcciones metafóricas oníricas dando un lugar de reflexión al simbolismo.




EL SÍMBOLO EN EL ARTE 




 “El símbolo ha sido una de esas creaciones humanas que el hombre sintió necesidad de hacer para identificar por medio de una plasmación material aquello que significaba para él una idea, una abstracción, un valor, un hecho, una nación, un determinado personaje, etc. "
ANA MARIA PRECKLER


http://www.cuentayrazon.org/revista/pdf/145/Num145_014.pdf





Moreau (Gustave Moreau fue un pintor francés, precursor del simbolismo, y célebre por su estética decadente) hace del Oriente un símbolo del ensueño, de la fantasía, de lo onírico, del embeleso, de lo espiritual. Para ello se sirve del color y del misterio, del recargamiento compositivo y decorativo, del arabesco y la filigrana, de la moda orientalista que corría por entonces en los ámbitos artísticos de finales del siglo XIX y principios del XX.  , del Romanticismo como principio del colorismo y la exaltación del individuo, y de la mujer como principio del bien y del mal.


"...nunca antes el arte de la acuarela había alcanzado semejante brillantez de matiz; nunca antes la pobreza de los pigmentos químicos había podido depositar en el papel semejantes esplendores resplandecientes de piedras preciosas, semejantes matices brillantes como de cristales pintados, iluminados por el sol de mediodía, glorias tan asombrosas, tan deslumbradoras, de ricas vestiduras y ardientes tonos carnales”

J. K. Huysmans

La obra de Moreau está a caballo entre el Romanticismo y el Simbolismo. Aunque es frecuente incluir a Moreau en la nómina de los pintores simbolistas, su obra se anticipó en varias décadas a la proclamación oficial del movimiento por Jean Moréas en 1886. 

En las primeras obras de Moreau son destacables las influencias de Ingres, en el tratamiento de la anatomía, especialmente masculina, y de Delacroix, en cuanto a la elección de temáticas exóticas, a través de su mentor Théodore Chassériau, quien había sido discípulo de ambos. Con el tiempo, la obra de Moreau va concediendo menor importancia a la línea y más al colorido. De su última etapa, se conserva en el museo Moreau una serie de acuarelas que la crítica contemporánea considera muy próximas a la abstracción.

El mundo de Moreau está poblado de adolescentes andróginos y mujeres fascinantes y perversas, mostrando también una cierta predilección por lo monstruoso. Es patente su interés por lo oriental tanto en la elección de los temas como en la ambientación decadente de sus cuadros.

No frecuentó mucho los temas cristianos, aunque en 1862 pintó, por encargo, un Vía Crucis para la iglesia de Notre-Dame-de-Decazeville. Sin embargo, dos temas de la iconografía cristiana son recurrentes en su obra: el de la Piedad y el de San Sebastián.

Puede considerarse precursor del Simbolismo. Su influencia es decisiva en artistas emblemáticos del movimiento como Odilon Redon. Su obra posee una textura onírica que hizo que fuese revalorizada, ya en el siglo XX, por los surrealistas.

Algunas obras del artista las podrás ver en:


Desde el punto de vista pictórico configuró un estilo muy libre. Modificó la técnica académica, trabajó el pigmento con texturas muy gruesas, por lo que la superficie resulta irregular. Practica cortes bruscos de color. En algunos fragmentos casi se ve un antecedente de la abstracción por su pincelada y uso del color. Algunas características que pueden considerarse generales en sus obras son:

  • Pintura de corte literario, recreando mundos orientales como Bizancio o Persia.
  • Presencia de lo amenazante, hay tensión y angustia.
  • Ambientación mitológica.
  • Técnica audaz.
     Sus obras fueron bien recibidas, además tienen importancia a nivel didáctico ya que en ellas estudiaron muchos pintores que serían genios de la vanguardia posterior. Muchos fueron los que pasaron por su taller y a ninguno les impuso normas. A partir de 1886-1898 Moreau aceptó cargos oficiales y el reconocimiento de las instituciones académicas. 


Definamos algunos conceptos claves en los lenguajes visuales para abordar las CONSTRUCCIONES METAFÓRICAS ONÍRICAS

SÍMBOLOS Y SIGNOS

La imagen como signo visual en apariencia y en representación es el punto central en las representaciones metafóricas oníricas, pasando por el símbolo, la señal, el pictograma y el ideograma en relación con la obra de arte.

Fluctuaciones semánticas del término imagen

Veamos qué nos aporta la etimología del término imagen. Para ello tomaré la referencia de Wunenburger en Philosophie des images (p. 4-6).
Desde el punto de vista de los substantivos, la noción eikon, en el sentido de imagen, de representación, proviene de la raíz weik-, que expresa la idea de parecido. En la lengua griega, eikon procede de un campo de experiencia óptica y reenvía a una representación dada a la vista y que reproduce con parecido una realidad. En sentido propio, el eikon,como el conjunto de palabras asociadas, se aplica tanto a representaciones mentales (imagen de una cosa, visión en sueño, etc.) como a representaciones materiales de realidades físicas (retrato, estatua).

La imagen es la forma visible que se relaciona con una experiencia pasada, presente o futura. Los términos latinos relacionados con las imágenes son diferentes por su origen y su formación, pero las resonancias de sentido se reencuentran. Imago se aproxima a especies y simulacros

Ambos traducen el griego eidolon por oposición a res, la realidad; a imago, se asocia forma (cuadro rígido acogiendo una materia, forma del cuerpo humano) y figura (aspecto de una materia trabajada, modelo). La imagen se desplaza en un registro semántico que oscila entre la idea de forma visible (en latín, imago es una forma, una figura, un cuerpo) y la idea de contenido irreal, ficticio, producción de lo que no es (en griego, eidolon). 

En este caso, la imagen es menos una emanación de lo real objetivo que el producto de una actividad de eidolopoiétiké en Platón, de ficticio, para los latinos, adjunto a la imaginación, phantastikon, que engendra phantasmata, lo que no tiene más que apariencia por referencia a lo real. Desde la Antigüedad se produce la reutilización del mismo léxico para designar no sólo imágenes visuales, sino ciertas formaciones lingüísticas que tratan de contenidos concretos: se llega así al vocabulario retórico que designa la imagen literaria como presentación sensible, comparación, metáfora. Eikon pertenece a la lengua literaria desde Aristófanes al siglo IV, y será asociada a metaphora por Aristóteles. La lengua latina conserva un vocabulario poco sistemático: imagen, metáfora, alegoría, se reducen prácticamente al procedimiento más general que consiste en decir una cosa para significar otra. 




Por su etimología y por su historia, el término imagen tiene una relación con las representaciones visuales, y se aplica también a las representaciones lingüísticas (metáfora). La imagen literaria, gemela de la imagen visual, amplía la categoría, por un procedimiento semántico de analogía, al tiempo que introduce una fuerte heterogeneidad de experiencias mentales. Wunenburger (pp. 17-18) reconoce que la función visual y la función del lenguaje son dos ramas divergentes de la generación de imágenes, sin que esta ramificación entrañe un corte entre ellas. Eso quiere decir que se pueden articular. Los sistemas estéticos han buscado resolver por sistemas de equivalencia, de correspondencias o de homologías estas dos familias de imágenes, que tienen sus raíces en una función expresiva única.







La imagen pictórica como signo

A la pregunta ¿qué es un cuadro?
Bryson en Visión y pintura lo concibe como un arte de signos más que de percepciones. Considerar la imagen pictórica como signo toma en cuenta el cuerpo como productor de imágenes, en sentido aristotélico como poiesis, así como la dimensión social de la imagen, que denomina consciencia práctica. En este campo sitúa Bryson las mitologías, la cultura popular, el refrán o proverbio. El espectador de una imagen pictórica es considerado como intérprete capaz de transformar el material de la pintura en significados. La interpretación cambia conforme cambia la realidad social. En el signo visual es importante distinguir entre denotación y connotación. La denotación pertenece a un orden interno de la imagen y sus códigos no rigen fuera de los límites del cuadro: el reconocimiento de una Cena, una Anunciación, se aprende como un conocimiento específico que puede ser aplicado a las imágenes y su objetivo es identificar correctamente los temas representados (p. 82). “La denotación resulta de procedimientos de reconocimiento que están gobernados por códigos iconográficos” (p. 76). Las connotaciones requieren un trabajo hermenéutico, cuyos códigos operan en general en la sociedad pero de una manera difusa, aunque pueden ser transferidos a la pintura. A diferencia de la denotación que sí dispone de un léxico o recopilación escrita disponible, los códigos de connotación carecen de la codificación que sí tienen, por el contrario, los códigos iconográficos o denotativos. Al carecer de léxico o recopilación escrita disponible, no pueden ser aprendidos ni enseñados de memoria y el conocimiento de su funcionamiento ha de ser adquirido por el ejemplo de un contexto material presente. No pudiendo ser abstraídos de su contexto, sus significados están sujetos a fluctuación según los cambios de contexto; los significados de los códigos de connotación, a diferencia de los códigos iconológicos son, por tanto, no-explícitos y polisémicos (p. 84-85).

Símbolo:

Llamamos símbolo a un término, un nombre o una imagen que puede ser conocido en la vida diaria aunque posea connotaciones específicas además de su significado corriente y obvio. Carl G. Jung

Signo:

Una figura o imagen empleada como signo de una cosa. Con esta definición se considera que el símbolo pertenece a la categoría de los signos, en la medida en que es portador de una significación. Sin embargo, “el símbolo, a diferencia del signo es ambiguo y se presta a diferentes significaciones” (Hegel. Lecciones de Estética, I, p. 269-270). ¿Qué relación guarda el símbolo con el signo, que tienen al menos en común representar lo que designan? El lingüista Tzvetan Todorov engloba signos y símbolos en la categoría semiótica y genérica de la evocación porque todos tienen la intención de significar. Pero oponiendo las palabras a los otros signos que él llama símbolos, rechaza oponer los símbolos a los signos. Dibujar el contorno del símbolo es abrir el carácter a la vez dinámico y opaco del mismo, que en este trabajo no pretendo abordar y simplemente me atengo a la definición que he reseñado.

Consulta algunos complementos aquí:

Veamos algunos ejemplos de códigos iconicos universales



El simbolismo aparece en todos los lenguajes del arte, (música, teatro, danza incluso el cine) no solo en lo visual, su análisis interdisciplinar brinda la fundamentación para trabajar la interdisciplinariedad e incluso la transdisciplinariedad en la educación artística.
Este tema es cautivador por el valor que posee la imagen para nuestro cerebro algunos ejemplos sencillos para materializar lo dicho.


En este devenir del arte y del símbolo en relación con lo onírico, no podemos pasar por alto a Salvador Dalí, este controvertido personaje nos toca el ser de modo inevitable con sus obras, y si nos transportamos al contexto histórico en el que se produjeron, es probable que entendamos su relación con el sicoanálisis.

Un poco del artista aquí, podrás ver 100 obras de Salvador Dalí, la contemplación en su máxima expresión permitete un espacio para ello.




Andre Bretón cierra las vanguardias con el subrrealismo con sus obras donde la razón se desconfigura; desde la primera guerra mundial, con el desarrollo de lo productivo como crítica social y el arte aquí se hace manifiesto. Este movimiento considerado el umbral de la libertad continua siendo un icono en la historia del arte desde la infansía.
Un planteamiento de Jorge Juanes podrás verlo en el siguiente video, tomando en consideración el lugar que se da  a la razón y a la tecnocracia en la cultura europea en contexto al movimiento artístico.



Para cerrar esta parte del tema abordado vale la pena leer el manifiesto del surrealismo en su primera y segunda propuesta.


Si la imagen te transporta, el audio influye en tu percepción de esta compruebalo viendo el siguiente video


PENSAMIENTO METAFÓRICO
Vale contrastar el arte y la metáfora, en el siguiente video:



El pensamiento metafórico es la capacidad que tiene el cerebro humano, especialmente el hemisferio derecho, de poder establecer conexiones entre aspectos o fenómenos que son diferentes, pero que de multiplicidad de formas, comparten rasgos o elementos comunes. 


De hecho, es producto de la forma como el cerebro procesa información analógica, a través de una estructura de conocimientos y de saberes interrelacionados. 



Aun así, los seres humanos no son receptores pasivos de conocimiento como lo plantean algunas teorías comunicativas y educativas sino que por el contrario, son participantes activos de la interpretación de modelos, los cuales en muchos casos son analogías que ellos mismos, o un agente externo, les propone.



¿Logra tu cerebro comprender la relación metafórica aquí? Es evidente cierto mira las dos imágenes





Cerraré estas consideraciones haciendo una precisión el signo es siempre menor que el concepto que representa, mientras que un símbolo siempre representa algo más que su significado evidente e inmediato así lo corrobora Jung en su obra “El hombre y sus símbolos” (Pág. 55) Por cierto si deseas ampliar tu conocimiento en esta dualidad es un libro recomendado, comparto el enlace.




EL SIMBOLISMO ONÍRICO



Simbolismo en la historia del arte:

https://www.youtube.com/watch?v=MVxNvCLMmEI

Ahora el simbolismo en relación con lo onírico

https://www.youtube.com/watch?v=CXJauKFniqA



El simbolismo onírico va mucho más allá de los  sueños. No pertenece a ellos como cosa propia, sino que domina de igual manera la  representación en las fábulas, mitos y leyendas, en los chistes y en el folklore, permitiéndonos descubrir las relaciones íntimas del sueño con estas producciones.
Más debemos tener en cuenta que no constituye un producto de la elaboración del sueño, sino que es una peculiaridad -probablemente de nuestro pensamiento inconsciente- que proporciona a dicha elaboración el material para la condensación, el desplazamiento y la dramatización. …”





Referencias

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